Con los pies en la tierra y los planes en el aire


Existen a nivel mundial iniciativas que están trabajando en la articulación y el ordenamiento de las ciudades, teniendo como prioridad la estructura ecológica, buscando hoy y con miras al futuro, el desarrollo sostenible de los territorios. En ese sentido, el Plan Integral de Gestión de Contaminación del Aire -PIGECA, identifica la necesidad de armonizar, fortalecer y articular los instrumentos de planificación y ordenamiento territorial de los 10 municipios del Área Metropolitana, donde se integren los ámbitos sociales, ambientales y económicos, con criterios de sostenibilidad, para obtener territorios más equitativos y saludables.

De esta manera, se integra el Plan Estratégico Metropolitano de Ordenamiento Territorial –PEMOT, como una herramienta de gestión que va a trazar la ruta y el modelo de ocupación del Valle de Aburrá hacia un desarrollo compacto, policéntrico y de bajas emisiones.

Para desestimular el uso del automóvil y por consiguiente una reducción significativa en las emisiones contaminantes, se hace fundamental ciudadanos conscientes del impacto ambiental y social que podemos generar cambiando nuestros modos de transporte, por sistemas de movilidad más limpios.

Esto comprende más infraestructuras para la caminabilidad y la bicicleta, integradas al sistema público de transporte; que permitan al ciudadano metropolitano, con sus desplazamientos, mejorar la calidad del aire y el entorno.

También tendrá implicaciones directas en cómo se planificará la región en temas de desarrollo de infraestructura y sus formas de hacerlo. Las diferentes obras que se desarrollan en las ciudades generan contaminación y afectan el medio ambiente; sin embargo, el PIGECA nos propone disminuir estas consecuencias, apuntándole a la construcción sostenible, que se trata de utilizar de manera eficiente la energía, el agua y las materias prima; reducir la generación de residuos y usar materiales sin compuestos tóxicos.

Esto también impactará positivamente en la forma como se ordenará el territorio, exigiendo nueva y mejor infraestructura  para optimizar los procesos y operaciones asociados con la cadena de distribución de mercancía, incluyendo centros logísticos, localización de centros comerciales, distribuidores mayoristas y minoristas, entre otros.

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