El aire tiene su ciencia


El primero de los 10 ejes temáticos en los que mana el PIGECA, apuesta por la investigación y el monitoreo, como partes esenciales del desarrollo de este Plan. Basándose en la tecnología y la ciencia, El PIGECA busca que estas sean herramientas que permitan diseñar y crear soluciones a los problemas de calidad de aire que enfrenta la sociedad para, de esta forma, lograr los objetivos y metas propuestas.

A grandes problemas, grandes soluciones; y el sector de la ciencia está llamado a analizar las investigaciones previas, desarrollar nuevos estudios que midan los efectos de la contaminación del aire sobre la salud en los habitantes del Valle de Aburrá, evalúen los costos de la contaminación atmosférica y del cambio climático en el entorno. Hay que generar las condiciones para interesar a la comunidad científica en la medición de los impactos de la problemática, y tomar, con esa información, las mejores decisiones al tiempo que se intercambian las experiencias entre territorios con problemáticas similares.

Para todo ello los datos son importantes, por eso se vinculan las redes de monitoreo, pronóstico y alertas de la calidad del aire; hasta el desarrollo de herramientas de procesamiento de información, pronóstico y modelación a escalas local y regional. 

Para que sea efectiva, esta información debe ser de libre acceso con el fin de impulsar iniciativas y procesos de cocreación entre empresarios y ciudadanos, es decir, actividades conjuntas que generen soluciones de alto impacto en materia de calidad del aire.

Con la implementación de un sistema de vigilancia epidemiológica y la continua mejora de la red monitoreo de calidad aire, el primer eje del PIGECA espera generar un gran repositorio en materia de calidad de aire que pueda ser utilizado para el desarrollo de nuevas estrategias que impulsen el desarrollo sostenible y que generen grandes beneficios a la metrópoli.


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