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​Al comprender la importancia del tema de mayor incidencia para la sostenibilidad a nivel mundial el Área Metropolitana del Valle de Aburrá formula el Plan de Acción ante el Cambio y la Variabilidad Climática PAC&VC 2018 – 2030, como un plan estratégico en el corto, mediano y largo plazo para la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y la adaptación frente al cambio y variabilidad climática en el territorio que conforman los 10 municipios del Valle de Aburrá y las zonas de incidencia. Este Plan cuenta con dos ejes temáticos:


  • Identificación de medidas de mitigación ante el cambio climático que impactan a los 6 sectores que representan las mayores emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en la región; agricultura, forestal y otros usos de la tierra – AFOLU -, transporte, industria, saneamiento y residencial-comercial.
  • Medidas de adaptación frente al cambio y la variabilidad climática.  
Adicionalmente se cuenta con seis líneas estratégicas habilitantes que soportan la implementación del Plan:

 

  • Educación, formación y sensibilización de públicos.
  • Ciencia, tecnología e innovación.
  • Gobernanza e institucionalidad.
  • Ordenamiento territorial y planificación urbana.
  • Instrumentos financieros y económicos.
  • Seguimiento, evaluación y reporte.

El Plan se formula para hacer frente al aumento de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y la influencia del cambio y la variabilidad climática sobre el territorio, la economía y la sociedad. En este contexto el departamento de Antioquia enfrenta importantes retos respecto a la planificación del recurso hídrico, asociados a la alta variabilidad climática e hidrometeorológica natural de la región, por esto la importancia de formular y ejecutar este Plan en el territorio.

El Área Metropolitana del Valle de Aburrá comprende el valor del cambio climático y por eso, además de la formulación específica del Plan, sus consideraciones se tienen en cuenta en otros planes, instrumentos de gestión y el ordenamiento del territorio en general, lo que permite la identificación y priorización de medidas y acciones adecuadas y factibles para enfrentar los desafíos que supone, sobretodo, la aglomeración de actividades humanas en el  territorio.​

La gran base educativa de este Plan es que todo ciudadano metropolitano tome conciencia sobre la participación del ser humano en la generación de los desastres, la identificación de los escenarios de riesgos cercanos y los actores sociales comprometidos en la prevención y atención para un desarrollo sostenible tangible y en permanente cuidado.​​​​

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