Desde la Agencia de Educación Superior del Municipio de Medellín se trabaja para entregar, en este cuatrienio, 35.000 oportunidades de acceso a la educación superior para los jóvenes de la ciudad. Este objetivo se complementa con programas de permanencia y pertinencia. Además, con una oferta significativa concertada con el sector productivo. Pascual Bravo, ITM y Colegio Mayor de  Antioquia son las instituciones que están abiertas para que los jóvenes se formen y puedan ingresar al mercado laboral.   

Sapiencia, la Agencia de Educación Superior del Municipio de Medellín, fue creada para brindar accesos a los jóvenes de la ciudad y distribuidos en créditos condonables o becas de educación superior. Desde 2016 trabaja, entre otros objetivos, para fortalecer la sinergia de las tres instituciones de educación superior del orden municipal: el ITM, el Colegio Mayor de Antioquia y el Pascual Bravo.

Así fue como se trazó una ruta estratégica para fortalecer y promover las estrategias que se desarrollan de acuerdo a la permanencia, pertinencia y una efectivo posicionamiento de las instituciones frente a la ciudad. Además, de procurar por una inserción laboral para los jóvenes. 

Salomón Cruz Zirene, subdirector de Desarrollo IES en Sapiencia, asegura que las ofertas que entrega la agencia están encaminadas a la inserción laboral, porque el sector productivo es el que dice qué tipo de tecnólogos necesita. Además, sostiene que es fundamental en la ciudad posicionar las tecnologías como una opción de primerísima calidad en educación superior para Medellín.

¿Cuántas oportunidades de acceso a la educación superior se han otorgado desde 2016?
Hemos entregado entre 2016 y 2017 unas 6.100 oportunidades de acceso a la educación superior a jóvenes de la ciudad y en el 2018 entregaremos unas 10.000 oportunidades nuevas de acceso a la educación superior. ¿Qué significa eso? Pues que tenemos el reto de ampliar cobertura porque ha sido significativo el avance frente a años anteriores.

Estas oportunidades se entregan mediante becas y créditos condonables. Uno de los retos fundamentales es que estas oportunidades sean pertinentes y que el sector productivo entienda cuáles son las necesidades y nuestro trabajo, que es unir la academia, el sector productivo y los programas de bienestar y permanencia en cada una de las instituciones donde están nuestros estudiantes. Todo esto para que permanezcan en el sistema. No es ofrecer una oportunidad por ofrecerla. No queremos hacer esto sin pertinencia o que el estudiante deje sus estudios cuando vea que las exigencias de la universidad son más grandes que las que venía recibiendo en la secundaria.

Estamos trabajando desde todos los frentes. Desde programas de permanencia, de pertinencia y con una oferta significativa, en número, y para que el sector productivo sea responsable en las necesidades que están manifestando hoy para recibir esos estudiantes en el futuro.

¿Cómo va el cumplimiento de la proyección de 10.000 oportunidades para 2018?
Estamos cumpliendo en los fondos de Sapiencia y de maestría. Se ha cumplido la meta. Incluso hemos entregado más de lo que teníamos estimado. Por el lado de las Becas Tecnología Alcaldía de Medellín y las Becas Sapiencia, entregadas en las tres instituciones Pascual Bravo, ITM y Colegio Mayor, van este año 2.000 y a finales de 2018 entregaremos cerca de 3.500 más. Vamos superando lo que está establecido en el Plan de Desarrollo. En este rubro vamos superando lo establecido en los cronogramas.

¿En qué porcentaje se ha logrado ampliar la cobertura y cuáles son las comunas con mayores resultados?
Ese es un gran reto que tenemos como agencia de educación superior y es el de focalizar nuestra oferta a las comunas que tradicionalmente han estado por debajo de la media de ciudad en acceso a educación superior. Por eso nuestro programa de becas va dirigido a las comunas de la 1 a la 9. También la comuna 13 y los 5 corregimientos de Medellín. ¿Por qué estas comunas? Porque están por debajo de la media de ciudad que estaba en 43,56%. En todas estas comunas el porcentaje de bachilleres que accede a educación superior estaba por debajo de esa media.

En este momento estamos en el 45,01% de acceso a educación superior. Esto quiere decir que en estas comunas hay una movilidad significativa que esperamos a finales de este cuatrienio sea aún mejor y estar por encima del 50%.

Nuestros programas de becas van dirigidos a esas comunas, pero el resto de los programas de Sapiencia van a toda la ciudad. Estos son los programas de maestría, posgrados, Fondo EPM y de docentes van para toda la ciudadanía.

¿Se cumplirá la meta de 35.000 oportunidades de acceso a la educación superior en estos cuatro años?
Las proyecciones van muy bien. Cada una de las dependencias de Sapiencia está cumpliendo sus metas. Cuando se haga el corte de este cuatrienio lo vamos a lograr. Vamos de acuerdo a los cronogramas. A finales de este gobierno se entregarán esas 35.000 oportunidades que se trazaron como objetivo.

¿Cuál es el balance del programa de Becas de la Alcaldía de Medellín en estos tres años?
Sapiencia ha entendido algo que el país no la ha comprendido. Incluso, en nuestras sociedades de América Latina tampoco. Y es que los países desarrollados se han posicionado en esas condiciones económicas a través de las tecnologías y las técnicas laborales.

Las tecnologías hoy no están posicionadas en nuestra sociedad, pero el sector productivo las está demandando.

Nuestro reto es entregar becas en tecnologías. No es entregar becas por que sí. Esto lo venimos estudiando con el sector productivo y eso es lo que se necesita.

La oferta de becas ha sido estudiada con el Observatorio de Educación Superior de Sapiencia de acuerdo a los clúster de ciudad, al sector productivo y a mesas de trabajo de las que hacemos parte.

Tenemos un abanico de posibilidades en las tres instituciones de educación superior del Municipio de Medellín. Son ofertas que están encaminadas a la inserción laboral, porque el sector productivo nos dice qué tipo de tecnólogos necesita y esa es la oferta que entregamos.

El reto es posicionar las tecnologías y que los estudiantes que están en 9,10 u 11 entiendan que son una opción de vida. Porque siempre se nos ha metido en la cabeza que hay que ser profesionales, pero ser tecnólogo también es ser un profesional.

Con los programas también ofrecemos el ciclo propedéutico que significa que Sapiencia le da la beca por los seis semestres que dura la tecnología, pero el estudiante, cuando ya esté, insertado laboralmente, pueda seguir su formación profesional.

Hoy tenemos unas 2.370 personas estudiando y acabamos de entregar 2.000 más becas en tecnología. Las personas comprenden que esto es una opción. Las inscripciones han ido creciendo en las tres últimas convocatorias.    

¿Cómo va la estrategia para posicionar las instituciones Pascual Bravo, ITM y Colegio Mayor?
El ITM está acreditado en alca calidad. El Pascual Bravo y el Colegio Mayor tienen aprobadas condiciones para su acreditación. La trayectoria de estas instituciones hace que estén posicionadas en la ciudad como una vocación tecnológica. Aunque hay muchos estudiantes que no las ven como una primera opción de educación pública. Ahora los jóvenes cuentan con estas otras ofertas. Es un trabajo duro, pero lo estamos haciendo para posicionar estas tecnologías.

Vamos a realizar estrategias como ‘Del cole a la u’, para que unos 2.000 estudiantes vivan una experiencia universitaria en los programas pertinentes y con mucha demanda en el sector productivo. Ellos vivirán esta experiencia durante una semana y que desde 9, 10 y 11 creen su proyecto de vida. Estas visitas arrancarán a mediados de septiembre.

Otro de los retos es la estrategia enfocada con los que están a punto de desertar, que están en el sistema y queremos que no se vayan. Esta estrategia se llama ‘Ser In’. Ahí vamos a involucrar a las familias y a los docentes para que se trabaje en entender las condiciones socio económicas de los jóvenes para que se puedan solucionar esos problemas que general la deserción. Todo ese trato diferencial lo vamos a trabajar en el proceso educativo.

Este es un reto en dos vías que, seguro, nos va a dar muy buenos frutos. La deserción a nivel nacional en educación superior está en un 50% por cohorte. En Medellín la media es cercana a un 40% y esto lo queremos disminuir. Queremos que la tendencia sea a la baja.

¿Cómo se fundamenta la estrategia Matching y cómo se logra esa inserción en el sector productivo?
​Ese es otro de los grandes retos como agencia y es unir nos por un bien común. Esto le apunta a la inserción laboral. Unas 200 empresas se inscribieron para hacer parte del proceso.  Fueron convocadas a través de retos reales e identificados. La Andi convocó a las empresas para que hagan parte de esto. Antes había una relación anacrónica entre el empresario y la academia. Hoy, por ejemplo si una empresa necesita crear un aplicativo para desarrollar una prótesis, pues un grupo de estudiantes del ITM se pone a trabajar a través de una plataforma llamada Interacpedia y en ella se incorporan los avances. Matching va a ser incluido como trabajo de grado y como materia electiva. De ahí que el alumno va a llevar esa experiencia al aula de clase y el docente va a replicar ese mensaje de un reto real del sector productivo. Esta es una estrategia de mucho éxito en el país.

Ya tenemos 120 estudiantes identificados para trabajar en retos reales en empresas que se inscribieron para participar.​ 


18.2k Seguidores