Facilitar el transporte escolar, dotar a los estudiantes de sus uniformes de educación física y de gala, hacen parte de la estrategia para la permanencia de los estudiantes en los colegios de ese municipio. Capacitar a los docentes, la otra llave.

Para hablar de calidad en la educación, en La Estrella tenemos que partir de dos hechos fundamentales que son liderados por el Área Metropolitana: el primero, es todo el proceso de acompañamiento para lograr la certificación educativa; y el otro, la construcción de la infraestructura de calidad para la implementación de la jornada única escolar.

En ambos procesos, la creación del Consejo Metropolitano de Educación ha sido fundamental para avanzar en ambas rutas, porque en esa instancia es que hemos podido hacer visibles las oportunidades que tenemos en torno a la educación de calidad. Hasta hace poco no había confianza en que pudiéramos avanzar en términos de la certificación, sobre todo de parte del sector docente. Ahora todos estamos del mismo lado y será muy pronto que logremos esa certificación, así como acompañamos los procesos para que Caldas, Copacabana, Girardota y Barbosa también sean certificados. Es así como el modelo que queremos replicar en términos de la calidad educativa es el que aplica Envigado, eso sí teniendo en cuenta nuestras particularidades y necesidades.

El proceso de sensibilización ha sido muy productivo y el sector educativo trabaja de la mano con la administración, gracias al liderazgo del Área. A la par del proceso de certificación, La Estrella adelanta ejercicios de participación con la comunidad de padres de familia, estudiantes y docentes para mejorar todo el modelo.

La Estrella no es ajeno al fenómeno nacional de movilidad educativa, esto es, del traslado que se da cuando un estudiante se cambia de domicilio y se matricula en otra parte, y que muchas veces no se detecta en el sistema del Ministerio de Educación. Lo otro es que estamos viviendo un proceso demográfico en el país con menos recién nacidos y eso también impacta el modelo educativo.

Eso se hace evidente en el número de matriculados en preescolar. Por eso, estamos desarrollando un proyecto denominado Tránsito Armonioso, que se realiza en los hogares de bienestar familiar donde se hace pedagogía sobre el sistema educativo.

Tenemos varias estrategias de permanencia educativa para reducir a la mínima expresión los niveles de deserción escolar, que en La Estrella son muy bajos, por fortuna.

Una de esas estrategias consiste en la entrega de kits escolares a todos los estudiantes, sin importar el grado en que están matriculados. Además, entregamos uniformes a los estudiantes, de gala y para educación física, y brindamos transporte escolar gratuito a todos nuestros estudiantes en 18 veredas del municipios y cuatro barrios que están alejados del casco urbano. Son cerca de 1.200 beneficiados, con inversiones de unos 1.300 millones de pesos.

Con los educadores, y en busca de la calidad, estamos trabajando con los semilleros de formación, a través de lo que llamamos facilitadores pedagógicos, que no sólo es una estrategia de retención escolar, sino de calidad. Llevamos la educación más allá de las aulas y desarrollamos proyectos en robótica, música, arte y pintura. Desarrollamos talleres para preparar a los estudiantes que van a presentar las Pruebas Saber. Nuestro objetivo es humanizar la educación, porque no podemos seguir de espaldas a las realidades que se presentan en nuestros entornos. Lo que pasa en las familias se ve reflejado en las aulas, y viceversa.

La apuesta por la educación de calidad parece que fuera una redundancia, porque la educación mala, no es educación. De ahí que el foco tenga que estar desde la primera infancia como estación fundamental hacia el futuro, después en la básica primaria, la secundaria y por último la superior. No podemos abandonar a ningún estudiante en alguna de las fases, porque lo perdemos. En La Estrella, la educación nos guía el futuro de todos.​


18.2k Seguidores