• Autoridades ambientales y academia celebran nacimiento en libertad de dos crías en la tropa de titís cabeciblancos liberados en el Bajo Cauca en febrero de este año.

  • Los neonatos fueron observados por personal del convenio entre el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Corantioquia y la Universidad CES durante un monitoreo al grupo de primates.

  • El nacimiento, sumado a la buena salud y comportamiento de los monos, es considerado un éxito en el proceso de rehabilitación, que fue adelantado por Corpocaldas.
Dos nuevos titís cabeciblancos, de la especie Saguinus oedipus, nacieron en los bosques del Bajo Cauca antioqueño. Sus padres son monos recuperados del tráfico ilegal en Antioquia, que después de un año de rehabilitación volvieron al bosque a principios de febrero de 2020.

Como parte del seguimiento al grupo, personal del convenio entre el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Corantioquia y la Universidad CES ha monitoreado periódicamente el sitio, donde han visto a los primates comiendo insectos, cortezas, hojas y frutos silvestres; desplazándose ágilmente, unidos y, en la última revisión hecha la semana pasada, cargando a las crías recién nacidas.

El nacimiento es considerado un logro importante en el proceso de rehabilitación adelantado por Corpocaldas en el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre de esa corporación en el departamento de Caldas.

En el grupo hay tres titís adultos, dos machos y una hembra, que eran tenidos como mascotas: durante su proceso de rehabilitación, la hembra dio a luz a dos crías, que fueron liberadas junto a sus padres en febrero de 2020. La hembra, luego de aparearse con uno de los adultos, estaba nuevamente en proceso de gestación en el momento de la liberación y sus crías nacieron en las últimas semanas en libertad.

El tití cabeciblanco, también llamado tití cabeza de algodón o tití pielroja, tiene un periodo de gestación de 140 días. Los partos son normalmente de dos crías, y tienen lugar dos veces al año. Toda la tropa cuida a los recién nacidos, transportándolos en su espalda mientras se valen por sí mismos. Un tití puede vivir más de 20 años en libertad.

Esta especie es endémica de Colombia y está categorizada como Críticamente Amenazada (CR) a la extinción según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, debido a la pérdida de hábitat y a que es comúnmente tenida en cautiverio como mascota. La tenencia de animales silvestres como mascotas los enferma, los deprime, los aleja de sus semejantes y por tanto impide su reproducción.

Entre 2019 y 2020, Corantioquia recibió 54 primates que eran tenidos como mascotas: de estos 7 individuos eran Saguinus oedipus. Por su parte, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá recibió 31 titís cabeciblancos en el mismo período de tiempo.

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