Uno de los actores más importantes en el proceso de planificación y articulación en el Valle de Aburrá es la Academia. No solo en  términos del conocimiento, sino en el acompañamiento permanente en torno a las decisiones institucionales para transformar los territorios. Cinco de los ocho rectores que hacen parte del llamado G8 nos cuentan cuáles deberían ser las estrategias para asegurar   la calidad de la educación en todo el territorio metropolitano. Abrir más espacios y dar más oportunidades pueden hacer la diferencia.

El proceso de articulación que viene adelantando el Área Metropolitana desde su visión de “territorios integrados” pasa por el diálogo permanente y deliberativo con todos los actores del Valle de Aburrá. Uno de esos actores es la academia, es decir, las universidades que están asentadas en nuestro territorio y que desde cada uno de sus ámbitos y quehaceres contribuyen con el desarrollo sostenible y sustentable de la región y del país, no sólo en términos ambientales, sino económicos, políticos, sociales y culturales.

En la estrategia educativa que acompaña el Área en los territorios como órgano articulador de los grandes proyectos de infraestructura con 36 colegios de calidad, las universidades juegan un papel determinante para asegurar la pertinencia de los programas que se implementan de forma autónoma en cada municipio, pero que impactan la calidad de vida de todos los ciudadanos metropolitanos. Hablamos con cinco de los rectores del llamado G8 para conocer cuáles consideran deben ser los aportes de las universidades en torno a la calidad de la educación en el Valle de Aburrá.

​Universidad de Antioquia

John Jairo Arboleda, rector Universidad de Antioquia

La estrategia, sin duda, es ampliar la cobertura en educación superior pública y privada y para eso necesitamos el apoyo del Gobierno nacional, del Estado, que nos entreguen los recursos necesarios para poder admitir muchos más jóvenes que quieren estudiar y diversificar la oferta, no sólo en programas, sino también en niveles de formación. El Sena, los Institutos tecnológicos y a las universidades tienen que sumarse a iniciativas como las que lidera el Área Metropolitana y mostrarle al Estado la importancia que tiene la educación como eje de transformación social. Tenemos que abrir muchas más puertas de la educación superior y cerrar todas aquellas que le dan paso a factores de violencia, exclusión, delincuencia organizada, que son esos espacios donde los jóvenes no tienen que presentar ni siquiera examen de admisión. Tenemos que unirnos en la lucha contra esos fenómenos y la educación es el camino.

Eafit

Juan Luis Mejía, rector de Eafit

La capacidad instalada que el Área viene aprovechando a partir de su relacionamiento con la academia y con los demás actores del territorio es extraordinaria y se ve reflejada en los avances que se están dando en temas tan complejos como la calidad del aire, la movilidad sostenible, la protección de cuencas y la articulación de los temas de seguridad y convivencia. Todo eso tiene que ver con el conocimiento aplicado al mejor estar de los ciudadanos metropolitanos. Nosotros estamos en el tránsito no de una red de universidades, sino de una universidad en red. Cada uno de los proyectos que adelanta el Área, entre ellos los de los colegios de calidad para la jornada única, tiene una amplia participación ciudadana e institucional y eso permite una especie de blindaje frente a las discontinuidades de las políticas públicas, porque todo queda en el ADN de las universidades. Esa es una de las mejores maneras de contribuir al desarrollo sostenible y con equidad, en el que la educación juega un papel preponderante en reducir las asimetrías naturales de un territorio tan complejo, diverso e inequitativo como el Valle de Aburrá.

​Universidad Pontificia Bolivariana

​Pbro. Julio Jairo Ceballos, rector de la UPB

La Universidad aporta el conocimiento que ha desarrollado y está desarrollando desde hace 82 años de historia para fortalecer la sostenibilidad y la competitividad del país desde la investigación. El otro aporte es que la UPB tiene su escuela de educación y pedagogía que se centrado en la formación de sus maestros de la región, de Colombia. Eso ayuda a la proyección estratégica de cómo debe ser la educación que llevamos a los territorios, con sentido social, pero también con pertinencia y oportunidades. Con la producción de textos pedagógicos buscamos eliminar las brechas entre los conceptos de lo público y lo privado, porque vamos todos en el mismo tren de la educación. Este territorio, por fortuna, hace muchos años suscribió de forma espontánea un gran pacto por la educación, pero nos ha hecho falta hacerlo más visible. A las universidades del Valle de Aburrá cada vez se unen más los colegios, las escuelas, los institutos, y con ellos compartimos nuestro conocimiento acumulado. Eso es equidad.
 

Universidad Nacional de Colombia

​Juan Camilo Gutiérrez, vicerrector U. Nacional, sede Medellín

El proceso de articulación que viene haciendo el Área Metropolitana, no sólo en temas de infraestructura física, sino en torno a la educación, la seguridad, la cultura, el empleo, es muy potente y único en el país. La pregunta que nos hacemos permanentemente desde la Universidad Nacional es qué podemos seguir haciendo, pero no cada uno por su lado, sino juntos. Y el Área, como esquema asociativo que es, cumple una labor fundamental en esa articulación. Tenemos que hacer propuestas de territorio que suplan las necesidades en su conjunto y recibir de los territorios sus experiencias para ampliar el conocimiento que se da en las universidades. Estamos realizando un trabajo muy fuerte en apoyar a los educadores de primaria y básica secundaria para que sean los multiplicadores de las experiencias que viven desde la universidad para que reconozcan que su papel no es sólo el de llevar el conocimiento a sus alumnos, sino en ser formadores de verdaderos ciudadanos. Como Universidad Nacional entendemos que la formación integral de nuestros profesionales tiene que estar ligada a la formación en valores, porque de otra forma no seremos capaces de superar las crisis de ética, de legalidad y de tanta corrupción que se están presentando.
 

CES

​Jorge Julián Osorio, rector del CES

La estrategia para articular la educación con el desarrollo sostenible de este territorio metropolitano pasa por, primero, desenclaustrar la universidad, que se articule más con la sociedad, con los empresarios, con los líderes sociales y que los docentes no estén sólo en las aulas, sino en la realidad de los barrios y de las calles de este territorio. Dos, articular las universidades que ya están en el Valle de Aburrá y para eso hay que eliminar el concepto de lo que es público y de lo que es privado, porque en temas como la educación no puede haber distinciones. Lo que estamos haciendo en el Grupo de los 8 (G8), por ejemplo, no es tener una sola biblioteca, sino ocho; que los proyectos de investigación no sean de cada alma máter, sino de ciudad, y para eso tenemos que trabajar articulados. Creo que ha sido un error pensar que las soluciones a tantos y tan complejos problemas sólo viene de lo público. En la UPB, que aunque somos una institución privada sin ánimo de lucro, tenemos 850 becados a los que les damos todo lo necesario para su permanencia en la educación, porque aplicamos el concepto de Responsabilidad Social como un elemento de inclusión y de equidad.


18.2k Seguidores